Otro día en el paraíso: Guns N’ Roses en Argentina

Otro día en el paraíso. Guns N’ Roses en Argentina
By @lucydavalosOk Twitter / Instagram

Foto por Katarina Benzova

Foto por Katarina Benzova

Guns N’ Roses, nacida bajo el designio de ser la banda más peligrosa del planeta, arrasó en su paso por Argentina, brillando en tres noches inolvidables, Rosario y Buenos Aires, fueron las ciudades elegidas donde tuvo lugar, parte de este tan ansiado sueño reverdecido, denominado Not In This Lifetime, la gira que logró el reclutamiento del tridente más ofensivo de los años 80 y 90, un frontman de oficio como W. Axl Rose, el bajista Duff McKagan, un inspiradísimo Slash con su guitarra de espada, sumado el agregado de un invitado especial como Steven Adler en la batería, hicieron creer que nada es imposible en esta vida.

Posiblemente no exista en el mundo, una agrupación que genere más pasión que Guns N’ Roses, desde su nacimiento hasta la actualidad, nunca pasó desapercibida su propuesta de un Rock duro, letras profundas, la actitud salvaje de querer triunfar, la mezcla de personalidades tan distintas entre sí que parecieron coincidir en el momento y lugar exacto, se convirtieron en la fórmula consagratoria donde el éxito sería su destino, originada en la escena californiana de los años 80, eran sólo cinco jóvenes callejeros con el talento y el virtuosismo en la sangre, unidos por un deseo en común, formar una banda de Rock N Roll.

Luego de diversos proyectos musicales por separado, desencuentros y varias internas, las viejas heridas se curaron, los egos y el orgullo fueron dejados de lado para vivir una etapa de reencuentros donde no hubo intención de mirar el pasado con recelo, previa estadía por Perú y Chile, llegado el turno de Argentina, lo previsible era que esta fuese una cita especial, más de dos décadas después y en el mismo escenario de River Plate, la gira mundial Skin & Bones dejaba eternizado el último abrazo entre el excelso guitarrista de cabello ensortijado y la voz más endemoniada de toda América, antes de bifurcar sus caminos y hacer pensar a más de uno que este, sería un ciclo ya cerrado, pero en esta vida todo puede pasar.

El grupo conformado actualmente por los legendarios, Axl Rose en vocales y piano, Slash en la guitarra líder, Duff McKagan en el bajo, Richard Fortus en guitarra rítmica, Dizzy Reed en teclados, Frank Ferrer en batería y Melissa Reese en sintetizadores, no hicieron mas que salir a escena frente a una audiencia que mezclaba a los más fieles del público Old School y los seguidores más jóvenes, quienes tomaron la posta para continuar con el legado.

La odisea en nuestro país se inició en Rosario, más precisamente en el Estadio Gigante de Arroyito, recibidos por un martes muy frio, donde el calor interno no sirvió para afrontar un sonido con un clima ventoso que hizo estragos, aunque la emoción de tener enfrente a una agrupación histórica, hizo que eso no importara realmente, la cuestión era disfrutar de este tentempié antes de arribar a una jungla de cemento como Buenos Aires, esperándolos con dos estadios colmados por más de 135.000 personas entre ambos conciertos.

Airbag fue el grupo telonero local que entretuvo a los fans agolpándose en las vallas desde temprano, a pesar de las críticas previas y prejuicios con respecto a esta actuación, los hermanos Sardelli se sintieron muy respetados y de ese modo lo expusieron agradeciendo en su despedida, cuando ya estuvieron dispuestas las impactantes pantallas laterales, las luces direccionales, instrumentos afinados y miles de testigos de una noche soñada, gritos, remeras, pañuelos y banderas, recordaban aquel 1993, cuando quedó interrumpido el mito que ahora, mágicamente parecía retomarse.

Con apenas algunas variaciones en el setlist, sin que faltaran sus clásicos, hits radiales y modernas composiciones de Chinese Democracy, el intervalo antes de la función principal, reflejaba animaciones donde revólveres apuntando hacia los costados, manchaban con sangre los pétalos de rosas entre el humo de los disparos, las luces se apagaron y en plena oscuridad, el sonido de las caricaturas Looney Tunes de Warner Bros, anunciaban el comienzo, Its So Easy, Mr. Brownstone y Chinese Democracy, convirtieron a una multitud enfervorecida en una marea de caras y brazos levantados, agitándose sin descanso.

Los vaqueros habían llegado a la ciudad de la furia, Welcome To The Jungle no tardó en aparecer, sus cascabeles y efectos de sonidos baratos siguen funcionando con la misma efectividad con la cual conquistaron una vez a Los Ángeles, los años transcurrieron pero su esencia salvaje aún persiste, Double Talkin’ Jive y Better, continuaron fusionando canciones de su primer placa Appetite For Destruction y Chinese Democracy, hasta que luego de tanta euforia, las dulces melodías de Estranged, hicieron descender los decibeles y conmover hasta los huesos, gracias a ese modo tan particular que posee de transmitir sentimientos.

Comandados por un líder que siempre se destacó por su voz privilegiada, carisma y personalidad, una bandera albiceleste llamó su atención, desplegándola y asomando apenas su respingada nariz por debajo de su sombrero, intentó leer desde su perspectiva: ‘Thanks for returning, Gnfnr’ por si quedaban dudas que estaban esperándolos por estos lados, la química estaba encendida, mientras comenzaban a crecer las notas de Live and Let Die, pareció haber fallado la pirotecnia que suele acompañar los golpes de batería de Frank Ferrer hasta llegar al grito más elevado, pero sin deslucirse gracias a recrear los mismos pasos y bailes del video clip, terminando con los brazos en alto, sosteniendo el pie del micrófono, en señal de triunfo.

Hasta entonces, era una performance que había desacelerado muy poco, las luces vibraban al igual que las emociones fluyendo desde las plateas, siguiendo con una poderosa Rocket Queen, disparando sonidos sexuales y demás arreglos desde la consola, el mismo dinamismo fue puesto en You Could Be Mine, haciendo arder el monumental, lanzando ráfagas de fuego, mostrando a los músicos entusiasmados, había llegado el turno de cederle protagonismo a Duff McKagan, quien desde siempre aportó su toque más Punk, alternando los habituales Attitude, New Rose y algunas estrofas de You Can’t Put Your Arms Around a Memory.

Recuperando su energía antes de una profunda y personal This I Love, reflejando en las pantallas, los ojos cristalinos de Mr. Rose contagiando su brillo, terminando ovacionado al lucirse alcanzando las notas altas, uno de los puntos más destacados llegó con Coma y sus animaciones, donde una línea verde fluorescente, señalaba en una especie de monitor, débiles pulsaciones apagándose, su rapidez y necesidad de cambiar de matices, casi dejaban sin aire a un vocalista que supo resistir la intensidad de la interpretación, desplazándose de un lado a otro, las camisas a cuadros anudadas en la cintura y jeans deshilachados, estamparon su estilo, sus cambios de vestuario incluyeron una campera de cuero y flecos donde se leía ‘Cowboy From Hell’ en su espalda, muy acorde en la noche del viernes, cuando se dispuso una versión de I Used To Love Her con sus típicos toques countries.

Aguardando en el backstage, hasta que llegara su parte en el concierto, los planetas se alinearon y el cosmos oyó su deseo, ya listo para pisar el mismo escenario y exclusivo de esta visita, simplemente fue presentado como ‘alguien que quizás reconozcan, Mr. Steven fucking Adler’ su sonrisa angelical iluminaba su cara de nene inocente, en la primera fecha fue Out Ta Get Me y en la segunda fue My Michelle, cuando besó la impecable camiseta argentina que llevaba puesta, pero era evidente que una sola canción por jornada no eran suficientes para Pop Corn, expresándolo mediante un gesto de desilusión, tirando sus palillos a un público voraz por llevarse un souvenir a casa, cuando una nueva intro de Whish You Where Here se desprendía desde los agiles dedos de Slash, cambiando varias veces de instrumento, todo sea para sensibilizarnos y hacer realidad sus gloriosos riffs, acoplándose perfectamente a Fortus y ese desempeñó que hace un largo tiempo, justifica su permanencia dentro de este dream team.

Era preciso ese extenso prólogo para acomodar el elegante piano de cola anunciando November Rain, de fondo se veía un mar azul levantando olas y truenos, a medida que iba avanzando la canción, dependiendo de sus diferentes climas, propios de una obra maestra, iba tornándose cada vez más rojo y tormentoso, enfocando las delicadas manos arrastrando unos finos dedos sobre las teclas de marfil, resaltando un anillo de esmeraldas y brillantes, las minúsculas luces como cientos de luciérnagas en la inmensidad, creaban una atmósfera de ensueño y un espectáculo inigualable, el retorno de Slash potenciando cada composición, agiganta aún más su figura, robándose la última función, descollando y capitalizando esa idolatría a base de su asombrosa habilidad y un talento inusitado.

Knockin’ on Heaven’s Door, precipitaba la despedida, entonces Axl tuvo que pedirle al público que diera un paso hacia atrás, con tal que nadie se lastimara, la división del campo presionaba la zona V.I.P, donde en medio se había formado un circulo para bailar al compás de Nightrain y luego apoyándose en Slash, señaló un avión que sobrevolaba justo al instante de cantar: ‘Flying like an aeroplane’ con una cuota de complicidad, al momento de los bises, Don’t Cry fue elegida para el viernes y Patience fue para el sábado, Melissa y Duff aportaron los coros, contrastando bastante sus voces, hasta que Paradise City fue el instante culminante con un cielo repleto de fuegos artificiales, antes que Slash quedara envuelto por una lluvia de papeles celestes y blancos volando por el aire, encuadrando una postal que quedara para el recuerdo, con su Les Paul apoyada detrás de su espalda, el micrófono fue arrojado antes de que el grupo brindara una reverencia final.

Contra todos los pronósticos la frase Not In This Lifetime, se convirtió en la gira más anhelada y un sueño cumplido para muchos, transformándola en uno de los acontecimientos musicales más relevantes en lo que va del año, convenciéndonos que no importa el paso del tiempo, los cambios ni las diferencias, todo se supera y por eso, nunca hay que perder la esperanza de poder dar vuelta la página y mirar hacia adelante, nadie sabe con exactitud hacia donde los conducirá o cuanto más durará esta aventura y vendaval llamado armas y rosas, avivando esa chispa sagrada que es la música y se clava como una espina que se te encarna en la piel, sellando más de dos horas y media de un show muy sentimental, consiguiendo que toda una generación, volviera a sentirse adolescente, otra vez.

Guns N’ Roses
4 y 5 de Noviembre 2016
Estadio River Plate
Buenos Aires Argentina.

 

Looney Tunes
It’s So Easy
Mr. Brownstone
Chinese Democracy
Welcome to the Jungle
Double Talkin’ Jive
Better
Estranged
Live and Let Die
Rocket Queen
You Could Be Mine
Attitude/New rose/ You Can’t Put Your Arms Around a Memory
This I Love
Civil War
Coma
Speak Softly Love (Love Theme From The Godfather)
Sweet Child O’ Mine
Used to Love Her
Out Ta Get Me/ My Michelle
Wish You Were Here
November Rain
Knockin’ on Heaven’s Door
Nightrain

Encore:
Don’t Cry/ Patience
The Seeker
Paradise City

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Fotos por Katarina Benzova

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